Durazo puso en la agenda política a Colosio, a que precio?
¡Échense un cafecito sonorense, porque la grilla ya agarró vuelo!
Lo que ocurrió entre Luis Donaldo Colosio Riojas y Alfonso Durazo Montaño no fue solamente un intercambio de discursos. Fue un encontronazo político con varias lecturas.
Colosio se subió a la tribuna y soltó una de esas frases hechas para pegarle al gobierno y, de paso, quedarse dando vueltas en las redes:
“No hay mañanera que alcance ni régimen que aguante para tapar la verdad de la gente”.
Y desde ahí le entró a Morena con todo: seguridad, salud, economía y los pendientes de la administración de Claudia Sheinbaum.
Hasta ahí, pues normal.
La oposición hace su chamba y el gobierno responde.
Pero Durazo decidió contestarle personalmente. Y cuando un gobernador de Morena, con la experiencia política de Alfonso Durazo, se toma el tiempo para responderle a un senador joven de Movimiento Ciudadano, hay que leer el mensaje completo, no solamente el pleito.
Porque Durazo le dijo que le falta experiencia. Que le falta madurez. Que todavía no entiende la complejidad de gobernar. Le recordó su paso por la alcaldía de Monterrey.
Le recordó también que no llegó al Senado por mayoría, sino por primera minoría.
Y prácticamente le dijo: Primero aprende a gobernar y luego hablamos de las grandes ligas.
Pero, ¡aguas con esta frase!
“Luis Donaldo tiene mucho futuro, pero este no le ha llegado todavía”.
¿Se fijaron? Mucho futuro.
Ahí está la carnita. Porque Durazo pudo haberlo descalificado completamente. Pudo haber dicho que Colosio no representa nada. Pudo haberlo mandado al montón de políticos jóvenes que todavía están buscando su lugar.
Pero no. Le reconoció futuro.
Y cuando se habla de futuro político en México, inevitablemente aparece el 2027, el 2030 y lo que venga.
¿Durazo lo está promoviendo sin querer?
Aquí viene la pregunta incómoda
¿No será que Durazo, intentando bajarle dos rayitas a Colosio, terminó subiéndolo al escenario nacional? No estoy diciendo que exista un acuerdo. No estoy diciendo que Durazo esté operando para Colosio.
Estoy diciendo que, políticamente, el efecto puede terminar beneficiando al senador naranja.
Porque cuando un gobernador de Morena le dedica una respuesta de ese tamaño, lo convierte en interlocutor. Lo reconoce como adversario. Lo coloca en el debate.Y le da reflectores. Eso, en política, vale. Y mucho.
Colosio respondió también a su manera:
“De mi futuro no se preocupe, de mi futuro me encargo yo”.
¡Tómala!...
Ahí tenemos a dos generaciones políticas frente a frente. Uno, Durazo, con décadas de experiencia, campañas, gobierno y operación política. Además, presidente del Consejo Nacional de Morena
El otro, Colosio, con una carrera mucho más corta, pero con algo que hoy vale oro electoralmente: la capacidad de conectar con una nueva generación. El mensaje a los jóvenes
También hay otro mensaje en la respuesta de Durazo.
Está defendiendo una tesis muy clara: la experiencia importa. Y tiene razón en algo.
Gobernar no es solamente hablar bonito frente a un micrófono.
Gobernar implica presupuesto, seguridad, infraestructura, salud, agua, educación, burocracia, negociación, crisis y decisiones que afectan todos los días a millones de personas.
Pero hay una contraparte. La experiencia tampoco garantiza votos. Eso también lo ha demostrado la historia política mexicana.
Las nuevas generaciones ya no necesariamente quieren esperar veinte o treinta años para que les toque. Quieren participar. Quieren resultados. Quieren cercanía. Y quieren políticos que sepan comunicarse con ellos.
Colosio representa precisamente esa nueva camada. Puede gustar o no. Puede tener aciertos y errores.
Pero sería un error político subestimarlo.
Y Durazo, paradójicamente, parece entenderlo.
Ahora vámonos a Sonora
Porque mientras Colosio y Durazo se dan con la palabra en el escenario nacional, en Sonora el verdadero juego está en otro tablero:
2027.
Y aquí hay que separar muy bien las piezas. En Morena, la conversación principal está hoy entre Javier Lamarque Cano y Lorenia Valles Sampedro.
Lamarque tiene territorio, experiencia municipal y una estructura política construida durante años.
Lorenia tiene trayectoria legislativa, presencia nacional y peso dentro del proyecto de la Cuarta Transformación.
Los dos tienen cartas y los dos tienen fortalezas.
Y los dos saben que una candidatura al Gobierno de Sonora no se gana con una fotografía ni con una encuesta. Se gana con estructura, territorio, operación y capacidad de sumar.
Y enfrente está Toño
Aquí hay que hacer una precisión importante.
Toño Astiazarán Gutiérrez no es simplemente “uno más de la oposición”. Hoy, electoralmente hablando, es la principal carta individual de la oposición en Sonora.
Y eso es distinto. Toño llega a la conversación del 2027 con una ventaja que muchos aspirantes quisieran tener: ya ganó dos veces Hermosillo y tiene una administración que mostrar.
Eso le permite construir una marca política propia y no depender únicamente de las siglas partidistas.
Pero ahí mismo está su reto. Porque si Toño quiere llegar al Gobierno de Sonora, no basta con ser competitivo en Hermosillo.
Tiene que demostrar que puede convertir su fuerza electoral de la capital en una mayoría competitiva en todo el estado.
Y eso es otra liga. Porque Toño no estaría compitiendo solamente contra Lamarque. Tampoco solamente contra Lorenia. También se va sumar Colosio Riojas con MC, ósea se va a terciarla elección
Estaría compitiendo contra Morena como marca política y contra toda su estructura electoral. Ahí está el verdadero tamaño del desafío.
Toño necesita sumar, no solamente dividir. Si Toño finalmente encabeza una candidatura rumbo al 2027, su mayor tarea será construir una candidatura capaz de trascender a un solo partido.
Necesitará sumar al PAN, al PRI, al PS, PRD y a ciudadanos sin partido y, sobre todo, a ese elector que no tiene camiseta permanente y que puede votar por una opción en una elección y cambiar en la siguiente.
Porque la elección no se va a ganar únicamente con el voto duro de la oposición.
Necesitará convencer al ciudadano que paga la luz, compra la despensa, batalla con el tráfico, busca atención médica y quiere que sus hijos tengan mejores oportunidades.
Ese ciudadano será el verdadero juez.
Y aquí está el detalle: Toño tiene una vitrina de gobierno. Pero esa vitrina funciona para los dos lados.
Cada logro de Hermosillo puede convertirse en argumento para su candidatura. Pero cada problema también será utilizado por sus adversarios.
Por eso, si quiere gobernar Sonora, tendrá que demostrar que lo que funciona en Hermosillo puede funcionar también en Cajeme, Nogales, Guaymas, Navojoa, San Luis Río Colorado, Caborca en los 72 municipios y en las comunidades rurales.
Ahí se verá si es candidato para todo Sonora o solamente un candidato fuerte en la capital.
¿Y Movimiento Ciudadano?
Aquí aparece otra pieza interesante.
Luis Donaldo Colosio Riojas juega una partida nacional desde Movimiento Ciudadano.
Toño Astiazarán juega su propia partida política en Sonora.
No hay que confundir los proyectos ni dar por hecha ninguna alianza.
Pero sí hay que observarlos.
Porque si Movimiento Ciudadano decide competir con fuerza en Sonora en 2027, puede modificar la ecuación electoral, con Colosio.
¿Le quitaría votos a Morena?, ¿Se los quitaría a Toño?
¿O terminaría construyendo una tercera opción capaz de crecer?
Todavía no lo sabemos. Lo que sí sabemos es que el voto opositor dividido puede cambiar una elección.
Por eso Colosio, aunque no esté jugando directamente la candidatura sonorense, puede terminar siendo una pieza importante del tablero.
Entonces, ¿cuál es el verdadero tablero? Morena tendrá que resolver su competencia interna entre Lamarque y Lorenia.
Toño tendrá que demostrar que puede pasar de ser una figura fuerte de Hermosillo a convertirse en una alternativa competitiva para todo Sonora.
Movimiento Ciudadano tendrá que decidir qué tan lejos quiere llegar en el estado.
Y Colosio seguirá construyendo una marca política nacional que puede tener consecuencias más allá de Nuevo León.
Mientras tanto, Durazo seguirá siendo una de las piezas centrales del tablero político sonorense.
Y por eso su respuesta a Colosio merece atención.
Pero al hablar de su futuro político, inevitablemente lo puso en la conversación del futuro.
Y en política: poner a alguien en la conversación ya es mover una pieza.
La política no es una fotografía. Aquí está el error que muchos cometen.
Ven una encuesta y ya quieren que le entreguen la constancia. Ven una marcha y ya creen que ganaron.
Ven una estructura y creen que tienen los votos. Ven un apellido y piensan que la elección está resuelta.
No, señores. La política es dinámica.
Y de aquí al 2027 todavía habrá alianzas, rupturas, negociaciones, cambios de camiseta, encuestas, golpes bajos, reconciliaciones y más de una sorpresa.
Lamarque puede crecer.
Lorenia puede crecer.
Toño puede crecer.
MC puede sorprender con Colosio
Así funciona este negocio.
Una pregunta: ¿Y los colosistas de Sonora, se van a sumar al proyecto de Luis Donaldo Colosio Riojas?... Qué van hacer?... ¿Cuántos son?.
Mas información en el www.elchiltein.mx y en las redes sociales.








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