Norberto, cuando las encuestas incomodan
Hay políticos que necesitan mucha propaganda para que la gente los conozca.
Y hay otros que, nomás con caminar las colonias, escuchar a la gente y hacer la talacha, van construyendo una marca propia.
En Hermosillo, el ingeniero Norberto Barraza Almazán parece estar en ese segundo grupo.
El diputado trae rato (30 años) caminando la capital sonorense. No es de los que aparecen nomás cuando se acercan las elecciones. Ha hecho trabajo territorial, ha mantenido contacto con colonias, organizaciones y sectores sociales, y poco a poco ha ido construyendo una percepción ciudadana que hoy empieza a preocupar o por lo menos a ocupar para quienes andan haciendo números para el 2027.
Y aquí viene lo interesante.
Hermosillo es la joya de la corona municipal de Sonora.
Morena llega con ventaja partidista. Las mediciones públicas recientes colocan al partido guinda arriba en la capital, con alrededor de 37 a 39 por ciento de intención de voto, dependiendo del estudio.
Entonces la pregunta ya no es solamente quién quiere ser candidato.
La pregunta es: ¿Quién tiene posibilidades reales de ganar Hermosillo?
Y ahí aparece Norberto Barraza Almazán.
En los sondeos que circulan en el ambiente político públicos y privados, el nombre de Barraza Almazán ha venido tomando fuerza. No vamos a inventar números ni a vender humo: las encuestas internas de los partidos no siempre se hacen públicas y Morena, precisamente, ha decidido mantener bajo reserva buena parte de sus mediciones internas rumbo al 2027.
Pero una cosa es clara: Norberto ya está en el tablero.
Y cuando un político empieza a crecer sin tener todavía la candidatura en la bolsa, ahí es donde comienza la verdadera grilla.
Porque en política, como dicen en Sonora, cuando el caballo empieza a agarrar carrera, más de uno quiere ponerle la rienda.
Y aquí aparece el famoso “pero”…
Hay quienes aseguran que desde el entorno del gobernador Alfonso Durazo no existe precisamente entusiasmo por que sea quien encabece la candidatura de Morena y aliados para Hermosillo.
Ojo: una cosa es que eso se comente en los cafés políticos, y otra que exista una instrucción formal para frenarlo. Hasta hoy, públicamente, no existe una definición que permita afirmar eso como un hecho.
Pero la percepción existe. Y en política, las percepciones también juegan.
¿Por qué habría resistencia?
Ahí está el detalle.
Norberto no representa solamente un nombre en una encuesta. Representa un perfil con identidad propia, con presencia territorial y con una historia política que no depende exclusivamente de una corriente.
Y quizá eso es precisamente lo que genera ruido.
Porque una candidatura competitiva para Hermosillo no debería definirse pensando en quién le cae mejor a tal o cual grupo, sino en quién tiene mayores posibilidades de ganar y gobernar.
El propio Durazo, como dirigente nacional de Morena, ha insistido en la necesidad de cuidar la unidad del movimiento y evitar que los cálculos personales y las disputas internas terminen debilitándolo rumbo al 2027.
Pues ahí está la prueba.
Si Norberto Barraza tiene números, estructura territorial, conocimiento de la ciudad y capacidad para sumar sectores que Morena necesita para ganar Hermosillo, lo lógico sería medirlo en igualdad de condiciones.
Que decida la encuesta. Que decida la gente. Que decidan los números.
Porque si Morena realmente quiere conservar Hermosillo, no puede darse el lujo de escoger candidato con el librito de las simpatías personales.
Hermosillo no se gana en una oficina.
Se gana en las colonias, en las comunidades rurales, en los barrios, con los comerciantes, con los jóvenes, con las mujeres, con los trabajadores y con una clase media que cada elección pesa más.
Y aquí va otro dato que no debemos perder de vista:
El PAN sigue siendo un competidor serio en la capital. Las mediciones recientes colocan a Morena adelante, sí, pero no existe una ventaja que permita a nadie echar las campanas al vuelo.
Por eso Morena tendrá que escoger con cabeza fría.
Norberto Barraza puede gustar o no gustar dentro de las estructuras partidistas.
Puede tener amigos y también detractores. Puede ser del agrado de unos grupos y no de otros.
Así es la política.
Pero si sus números siguen creciendo, sería un error político querer apagar la señal en lugar de escucharla.
Porque hay algo que los políticos de escritorio suelen olvidar: las encuestas no votan, pero sí avisan.
Y cuando varias mediciones empiezan a coincidir en una tendencia, más vale poner atención.
Por lo pronto, Norberto sigue caminando.
Y mientras unos hacen cuentas, otros hacen amarres y algunos más ya andan repartiendo candidaturas en servilleta…
el ingeniero Barraza sigue haciendo política a ras de suelo.
Y en Hermosillo, eso puede valer más de lo que algunos creen.
No nació ayer. No apareció cuando empezó la carrera por el 2027.
Tiene historia, tiene territorio y tiene una agenda de contactos construida durante décadas.
Y eso, en una elección municipal, puede terminar pesando más de lo que algunos estrategas imaginan.
Porque el 2027 todavía está lejos… Y como dice el viejo refrán sonorense: Caballo que alcanza, gana.
Mas información en www.elchiltepin.mx y en las redes sociales








MARQUESINA POLITICA
KIOSCO MAYOR
ECOS DE LA NOTICIA
CANAL SONORA
CENTRAL INFORMATIVA
SONORA HOY
DOSSIER POLITICO
SONORA NEWS
ENTRE GRILLOS Y CHAPULINES
SEMANARIO DESIERTO
RADIO LOBO
EL PORTAL DE LA GENTE