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Domingo, 01 de Febrero de 2026
Octubre 10, 2025 > El Chiltepin

María Corina, Nobel de la Paz… y el silencio de Palacio Nacional

Por El Chiltepin

El mundo aplaude y México calla.

 

El Comité Nobel de Noruega anunció que María Corina Machado, la opositora venezolana que desafió por años al régimen autoritario de Nicolás Maduro, es la ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025. El reconocimiento a su “incansable labor por la democracia y los derechos humanos” sacudió al continente.

Pero en México, la noticia cayó como piedra en el agua: sin olas, sin eco, sin valor.

 

Mientras en Europa y América Latina se celebraba la esperanza venezolana, la presidenta Claudia Sheinbaum respondió con una declaración tibia, calculada, tan fría que hasta pareció una disculpa anticipada.

 

Repitió el viejo libreto de “respetamos la autodeterminación de los pueblos”, ese escudo diplomático que la 4T usa para no incomodar a las dictaduras amigas.

 

Pero aquí no se trata de intervenir, sino de tener vergüenza política y sentido histórico.

 

El Nobel a María Corina no es un trofeo partidista, es un símbolo de resistencia civil, de dignidad femenina frente al poder autoritario.

 

Y duele que una mujer presidenta, que presume gobernar con perspectiva de género, no haya sido capaz de reconocer la valentía de otra mujer que arriesga la vida por la libertad.

 

Porque, seamos claros:

 

Si María Corina fuera parte del club ideológico de la 4T, la estarían festejando con mañanera, mural y medalla.

 

Pero como no lo es, la ignoran.

 

Y con ese silencio, Sheinbaum envía un mensaje durísimo: que el feminismo oficial solo alcanza para las de casa, para las que aplauden, no para las que piensan distinto.

 

No llegaron todas las mujeres.

 

Llegaron las de partido, las que obedecen el guion.

 

Las otras —las valientes, las incómodas, las libres— siguen enfrentando al poder sin respaldo ni sororidad política.

 

México, que alguna vez fue refugio moral de América Latina, hoy se ha vuelto un observador cobarde de su propia historia.

 

Y la presidenta, en lugar de levantar la voz por la democracia, prefiere cuidar las formas y las alianzas ideológicas.

 

El Nobel de la Paz 2025 es un reconocimiento global a la lucha de María Corina Machado, pero también una cachetada diplomática a los gobiernos que callan ante la injusticia.

 

Porque en política, como en la vida, el silencio frente al abuso también es traición.

 

Y sí, señora presidenta: esta vez el mundo vio quién tuvo el valor de hablar…

 

y quién prefirió callar.

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