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Domingo, 01 de Febrero de 2026
Noviembre 25, 2025 > El Chiltepin

“Un país que abandona su campo, abandona su futuro”

Por El Chiltepin

En México el campo ya no está tronado: está en terapia intensiva, y el gobierno federal sigue sin querer firmar el acta de defunción… aunque ellos mismos lo dejaron sin oxígeno.

 

Los bloqueos carreteros de productores y traileros no nacen de la nada. Son la reacción natural de gente que ya tocó fondo.

 

Cuando un agricultor tiene que tirar su cosecha porque no vale ni lo que costó sembrarla, cuando un ganadero mira la frontera cerrada mientras sus animales se mueren de hambre, cuando un trailero prefiere perder el día que perder la vida en una carretera entregada al crimen, el problema no es “político”: es de supervivencia.

 

El gobierno no quiso arreglar el campo: decidió desmontarlo

 

Desde que Morena llegó al poder, la tijera presupuestal cayó sin piedad:

 

33 programas agropecuarios desaparecidos, otros cambiados de nombre para disimular el recorte, y todos los apoyos históricos convertidos en limosnas clientelares.

 No hay incentivos, no hay subsidios, no hay garantías de precios, no hay créditos reales.

 Solo discursos.

 En Sonora, Sinaloa, Chihuahua y todo el norte productivo, el agricultor ya no siembra para ganar: siembra para ver si no pierde tanto. Y aun así lo acusan de “conservador”, de “acarreados”, de “políticos”.

La burla es nacional.

La ganadería también está de rodillas

Lo que pasa con la agricultura no es distinto en la ganadería.

 

La frontera norte sigue cerrada a la exportación de ganado en pie, un golpe seco para miles de familias que viven del pasto y del esfuerzo del ganadero. Antes, venderle al mercado estadounidense era lo que rescataba el año; hoy, los corrales y las praderas están llenos… pero sin salida.

 

Mientras tanto, el gobierno federal no mueve un dedo.

Porque arreglar la frontera no da votos, pero sí esfuerzo.

Y esfuerzo es justamente lo que hace años dejaron de invertir.

Dependencia alimentaria: el nuevo país que dijeron que jamás seríamos

 

Aquí viene la parte que más debería indignar a cualquiera que coma tres veces al día:

México importa más alimentos que nunca en su historia reciente.

Maíz, trigo, carne, leche, frijol, verduras… cada año dependemos más de Estados Unidos y menos de nuestro propio campo.

Nos decían que seríamos autosuficientes, y terminamos siendo dependientes.

El país que presumía ser potencia agroalimentaria hoy está amarrado a las importaciones para llenar sus anaqueles.

 

Todo mientras nuestros productores tiran cosechas, venden a bajo precio malbaratan ganado y cierran ranchos de generaciones.

 

¿Y el crimen organizado? También manda en el campo

Los traileros ya no se quejan: suplican seguridad.

Asaltos, extorsiones, cobro de piso, amenazas a mano armada.

Y si denuncias, te ponen cruz.

 

El crimen ya controla tramos enteros de carreteras y regiones agrícolas.

El gobierno lo sabe, pero prefiere acusar a campesinos y transportistas de “bloqueos políticos” antes que aceptar que el país se les fue de las manos.

 

La verdad es simple

 

El campo bloquea porque ya no tiene otra forma de gritar.

Los ganaderos protestan porque ya no pueden exportar.

Los transportistas se plantan porque ya no quieren morir en la carretera.

Y México importa comida porque el gobierno abandonó a quienes la producen.

 

Ese es el verdadero diagnóstico.

 

Y la consecuencia es clara:

 

un país que abandona su campo, abandona su futuro

 

Como ven, las cosas no pintan nada bien para el sector agropecuario en sus diferentes areas.

 

Por hoy es todo, pero seguiremos adelante con estas entregas editoriales y además estamos en la redes sociales y en la web www.elchiltepin.mx