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Domingo, 01 de Febrero de 2026
Enero 7, 2026 > El Chiltepin

Sonora: el poder se mueve… y el 2027 ya empezó

Por El Chiltepin

En Sonora nadie se haga el sorprendido. Aunque falten meses para que oficialmente arranque el proceso, el 2027 ya comenzó en los pasillos del poder, en las giras “institucionales”, en las encuestas cuchareadas y en los silencios estratégicos. Aquí, el que no se mueve no sale en la foto… y el que se mueve demasiado, se quema antes de tiempo.

 

Morena, gobierna Sonora con comodidad, sí, pero no con tranquilidad. El gobernador Alfonso Durazo mantiene control político, pero abajo la baraja ya se está barajando sola. Los grupos se acomodan, los aspirantes se miden y los leales de hoy podrían ser los críticos de mañana. Así es esto.

 

En ese tablero, Cajeme aparece como epicentro político. No es casualidad. Javier Lamarque no solo gobierna el municipio más crisis del estado; hoy es el alcalde mejor posicionado en las siluetas internas de Morena rumbo a la gubernatura. Tiene estructura, leve narrativa y territorio. Y eso, en Morena, pesa más que los likes.

 

Mientras tanto, Hermosillo juega su propio partido. Antonio Astiazarán, desde la oposición, gobierna con resultados visibles, obra pública y discurso de ciudad moderna. Le han querido cerrar la llave presupuestal, le han votado en contra, pero sigue caminando. Y eso lo convierte en un activo incómodo para el oficialismo. El PAN lo sabe. Movimiento Ciudadano lo observa. Y Morena… lo mide.

 

En el Senado, Lorenia Valles y Heriberto Aguilar siguen en ruta: disciplina, bajo perfil mediático, pero con operación política fina. No hacen ruido, pero están. Y en tiempos donde el escándalo desgasta, el silencio estratégico cotiza alto.

 

¿Y la oposición? Fragmentada, reactiva y todavía sin un liderazgo claro. PAN, PRI ,PRD y PS siguen más ocupados en sobrevivir que en construir una alternativa real. Movimiento Ciudadano crece en discurso, pero aún no en estructura. Si no entienden que el 2027 se construye desde hoy, volverán a llegar tarde… otra vez.

 

En lo económico, Sonora avanza, pero con pendientes graves. Seguridad que no termina de estabilizarse, productores agrícolas abandonados, ganaderos castigados por decisiones federales y un sector turístico que crece a pesar del gobierno, no gracias a él. El nearshoring es oportunidad, sí, pero no milagro: requiere planeación, energía, agua y Estado de derecho.

 

Esta editorial no es para aplaudir ni para golpear por deporte. Es para decirlo claro: el poder en Sonora se está reacomodando, Morena no tiene la elección en la bolsa y la oposición aún puede ser relevante… si deja de simular.

 

Aquí no hay campañas, pero sí hay señales.

Y en política, el que no entiende las señales, termina leyendo su derrota en los encabezados.

 

Visita presidencial 

 

Y como si algo le faltara a este ajedrez adelantado, para finales de enero,  Sonora tendrá visita presidencial. Claudia Sheinbaum Pardo llegará —dicen— en plan de supervisión, pero en política nada es solo supervisión. La carretera Bavispe–Chihuahua, el encuentro con los pueblos originarios Yaquis,Seris, Cananea y Río Sonora, paradas estratégicas en San Luis Río Colorado y Hermosillo, forman una ruta que no solo conecta territorios: conecta mensajes.

 

Cada parada será una foto, cada discurso una lectura política y cada aplauso un termómetro. Para Morena, la visita será oxígeno y alineación; para los aspirantes, una pasarela silenciosa donde el que salga en la foto suma y el que no, empieza a preocupar. Y para el gobernador Durazo, es la oportunidad de mostrar gobernabilidad, obra y control político ante Palacio Nacional.

 

Pero ojo: también será momento de contrastes. Las carreteras se supervisan, sí, pero la seguridad se siente o no se siente. Se anuncian obras, pero el campo sigue esperando igual que los ganaderos. Se habla de transformación, pero en muchas regiones la gente quiere resultados, no discursos. La presidenta llegará con agenda nacional, pero Sonora le pondrá enfrente su realidad local.

 

Así que no se equivoquen: la visita presidencial no es solo institucional. Es política pura, es mensaje interno y externo, es señal para el 2027. Porque cuando la presidenta pisa Sonora, el poder se ordena… y los tiempos se aceleran.

 

Aquí nadie anda de turista.

Y el que no lo entienda, otra vez,

se va a quedar fuera de la foto… y del futuro político

Porque en Sonora, la grilla no descansa…

y El Chiltepín tampoco 

 

Mas información en wwww.elchiltepin.com.mx y sus las benditas redes sociales.